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Autor
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Como es el dia a dia de un numerario
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Alvaro |
6 temas iniciados 46 mensajes publicados veterano |
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Publicado
el 01 Noviembre de 2002 a las 19:28:42
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¿Como es el dia a dia de un numerario/a? ¿Son diferentes para hombre y mujer?
¿Que diferencias con la numeraria auxiliar?
¿Hay numerarios auxiliares?
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12 temas iniciados 121 mensajes publicados veterano |
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Publicado
el 01 Noviembre de 2002 a las 21:54:14 
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Álvaro, cómprate el libro SER MUJER EN EL OPUS DEI Tiempo de recordar, de ISABEL DE ARMAS y te enterarás de lo que preguntas.
No obstante otro día te contaré como era un día de una Numeraria Auxiliar en la O.
Hoy prefiero seguir leyendo el libro que te he recomendado.
Un abrazo
   Amapola |
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| Selene654 |
5 temas iniciados 40 mensajes publicados habitual |
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Publicado
el 01 Noviembre de 2002 a las 22:02:47 
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Hola:
Los libros están muy caros, mejor cuenten! es mejor!. Me interesa lo de las numerarias auxiliares, las agregadas como es eso de agregadas se refieren a simpatizantes de la obra o algo así?
Saludos
Selene  |
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| 37 |
12 temas iniciados 121 mensajes publicados veterano |
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Publicado
el 02 Noviembre de 2002 a las 20:40:34 
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Lo prometido es deuda así que aquí está el relato: Un día de una numeraria auxiliar.
Viernes, 7,30 de la mañanana, se oye el timbre "minuto heroico" pies al suelo, me arrodillo, beso el piso y digo mi prmera jaculatoria: "Serviam".
Es invierno y hace frío, cojo el cepillo de dientes y el jabón, separo la cortina de mi camarilla y me dirijo al baño, hago cola para entrar en la ducha, (hay muy pocas y somos más de 50 numerarias auxiliares, las sólo numerarias tienen su propio baño en su habitación con puerta) me toca el turno, el agua llega directamente de la nieve de la montaña, rezo jaculatorias mientras dejo que el calor de mi cuerpo se evapore entre tiritones por la reacción de éste bajo la lluvia de la alcachofa. Me enjabono muy rápidamente y me aclaro, luego me seco a gran velocidad, hay que dejar paso a la siguiente chica.
Espero en la fila del lavabo, me aseo y vuelvo rezando jaculatorias a mi cuarto, me visto, hago la cama y bajo al oratorio, asisto a misa y comulgo, después, como es primer viernes de mes y tengo que azotarme con las disciplinas, subo rápidamente, las cojo del armario y me voy al lavabo, entro en un wc., me desnudo y rezo mientras me pego lo más fuerte que puedo. Me visto, devuelvo a su sitio el instrumento y bajo las escaleras de dos en dos para llegar a tiempo al desayuno. Me gusta mucho untarme las tostadas con mantequilla así que hoy me las comeré sin ella. Hay una numeraria vigilándonos, ellas comen en otro comedor. Después de desayunar subo a ponerme el cilicio, hoy, en lugar de dos, tengo que llevarlo tres horas para purgar un pensamiento impuro. Lo aprieto fuertemente a mi muslo, me aguanto las ganas de gritar: "me duele" y salgo del cuarto evitando, concienzudamente, cojear. Bajo al comedor, (nos daban allí las clases) hoy la primera es de matemáticas. Después, unas cuantas, cada una con su cometido, pasamos a la zona de retiros y convivencias, es la hora de limpiar y las estancias están vacías. Con unas bayetas de lana en los pies me pongo a sacarle brillo al suelo, el cilicio se me clava más en cada impetuoso movimiento de vaivén: plaf, plaf, adelanto el pie derecho, luego el izquierdo, plaf, plaf, plaf...
Regresamos a la administración, hay que ir de nuevo al comedor, en lugar de clase toca charla, se cierran todas las ventanas, la única luz es la del flexo de la mesa de la numeraria que imparte la ponencia. El tema es sobre la corrección fraterna, se nos explica que no tiene buen espíritu de la Obra quién no la practica al menos una vez a la semana. Recuerdo que yo esa semana no he hecho ninguna y me empiezo a romper los cascos revisando a ver quién de mis "hermanas" ha hecho algo reprobable, todas me parecen santas, no encuentro candidata pero yo quiero tener buen espíritu así que recurro a una nimiería de una auxiliar y decido llevar a cabo la corrección, para ello es preciso localizar a la directora de la casa, que no siempre está disponible, y comentarle la corrección que se va ha hacer, si se obtiene su aprobación hay que ir, buscar a la persona en cuestión y hacerle la corrección: "Mira fulanita, no está bien que cuando te enjuagas la boca hagas tanto ruido". Ella, aunque piense: "Pero si no hago ruido" tiene que decir únicamente gracias. Una vez realizada la penosa tarea, hay que localizar de nuevo a la directora y decirle sin más: "Misión cumplida".
Veo que han pasado mis tres horas de cilicio, así que subo las escaleras hacia mi camarilla, me lo quito y lo guardo. Corro otra vez escaleras abajo, entro en el oratorio a rezar las Preces, luego cumplo con mi cuarto de hora de lectura, obligatoria, y, a continuación voy a la cocina pues tenemos clase de idem.
Más tarde comemos, dos de nosotras por turno semanal, se encargan de recoger los platos. A las numerarias, (a las que tenemos que llamar señoritas y de usted) hemos de servirles la mesa vestidas con uniforme negro, delantal blanco y cofia. A mí, en este centro, no me tocó esa tarea, si bien tuve que realizarla en la otra parte de la casa a las personas que venían a los retiros.
Uno de mis mayores sacrificios era el de saber que no podría progresar, que sería, hasta morir, una criada y que tendría que ver a las numerarias por encima de mí, toda la vida. Me parecía muy injusto que Dios fuese tan clasista ¿No habíamos dado, ellas y yo, todo lo que teníamos?
No era mi culpa el haber nacido en una familia no pudiente. ¿Por qué esas distinciones?
Cuando acabamos de comer y fregar la vajilla, fuimos al salón de las tertulias. Después fui al planchero a coser y planchar. Estando allí me vino a buscar mi directora de confidencias, y durante la charla me interrogó sobre el número de jaculatorias que había rezado esa semana, yo no lo recordaba, no las había contado, además, ¿Qué importaba? ¿No iban dedicadas a Dios?, pues Él ya las habría recibido, ella insistió en que yo debería llevar la cuenta.
Regresé al planchero.
Más tarde, en compañía de otras auxiliares, fui a un pabellón, también de convivencias, que se hallaba como a un km. de nuestra casa, pero dentro de la finca, (que por cierto estaba vallada, no podíamos ver el exterior) allí ayudé en la cocina a preparar la cena y después, con el uniforme adecuado, serví las mesas, luego recogimos, fregamos los platos, regresamos a la vivienda principal y acudimos a la última tertulia. He olvidado contar que a lo largo de la tarde había rezado el rosario y muchas jaculatorias.
Al rededor de las doce nos fuimos a dormir, pero, antes (como era primer viernes de mes y había que velar en el oratorio toda la noche) comprobé en la lista la hora en la que debería levantarme, el nombre de la chica que me despertaría y el de la que tendría que despertar yo.
Aquella noche, además, me tocaba dormir en tabla, así que deshice mi cama y subí con la ropa a la buardilla, donde volví a hacerla sobre una mesa.
En invierno, ésto era un verdadero sacrificio ya que, al colocar la sábana directamente sobre la madera, no se entraba en calor en toda la noche.
A la mañana siguiente, corriendo más que nunca, pues se tardaba algo en regresar con la ropa de la cama y hacerla, volví a comenzar un nuevo día.
Perdonad que me haya alargado tanto, espero que por lo menos os sirva de algo mi relato.
Abrazos    Amapola |
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| Alvaro |
6 temas iniciados 46 mensajes publicados veterano |
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Publicado
el 02 Noviembre de 2002 a las 22:13:13
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Gracias Amapola por tu relato.
¿Que son las disciplinas?.
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12 temas iniciados 121 mensajes publicados veterano |
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Publicado
el 03 Noviembre de 2002 a las 12:40:39 
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Álvaro, transcribo del DRAE la definición de las disciplinas: Instrumento, hecho ordinariamente de cáñamo, con varios ramales, cuyos extremos o canelones son más gruesos, y que sirve para azotar.
Abrazos    Amapola |
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| Alvaro |
6 temas iniciados 46 mensajes publicados veterano |
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Publicado
el 03 Noviembre de 2002 a las 17:35:16
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Gracias Amapola.
De tu relato, lo que mas me ha impresionado son las diferencias entre las numerarias-auxiliares y las señoritas-numerarias.
La vida en una Casa me imagino que tiene que ser dura, pero para una auxiliar, por lo que cuentas, es ademas humillante y degradante.
¿Y eso es vida de santidad?. ¿Que sentido tiene la cofia y el hablarlas de usted?
Que mentalidad mas mezquina y pérfida la del tal josemaria. Como se puede humillar y explotar tanto a unas personas que lo han querido dar todo, de una manera altruista y motivada por su fe religiosa.
Y lo peor, es que todavia puede haber en este foro, alguien que se atreva a justificar estas diferencias, que la pongan en duda o que lo tomen a broma.
Dos ultima pregunta, Amapola:
1)¿Quien limpiaba los aseos de las señoritas numerarias?
2)¿quien y como te captó para el Opus?
Un saludo para todos,
Alvaro
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12 temas iniciados 121 mensajes publicados veterano |
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Publicado
el 03 Noviembre de 2002 a las 21:44:47 
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Apreciado Álvaro, ya conté en este foro, en: Historias de afectados, la forma en que me captaron, pero no me importa repetírtela.
Verás, yo trabajaba de dependienta en una tienda pues mis padres no podían darme estudios, pero, un día, una amiga me dijo que se marchaba a trabajar a una residencia de señoritas donde, por las tardes le darían clases, o sea, que iba a estudiar.
Y yo, que anhelaba tener más conocimientos, me las ingenié para conseguir una plaza en esa residencia que resultó ser un internado del Opus Dei. Organización, por cierto, de la que no había oído hablar en la vida, Claro que te estoy hablando de hace muchos años. Yo entonces acababa de cumplir (5 días antes de mi marcha) 15 años y, no creas que era como las chicas de ahora, (ojalá hubiese tenido su conocimiento de la vida) era tan solo una niña.
Allí, alejada de mis padres y amigos, me manipularon como quisieron y, entre charlas y retiros y..., en fin, que pité.
Era aquella una casa en la que para captar vocaciones llevaban puesta la piel de cordero sobre sus garras de lobo.
Las personas eran muy alegres, la residencia muy luminosa, aunque, eso sí, estaba en el monte y rodeada de tapia. Y, solo salíamos de allí acompañadas por alguna “señorita”. Pero teníamos máquinas enceradoras para dar brillo al suelo, y era todo nuevo.
Sin embargo, de la casa del centro de estudios, lo que más me viene a la mente es que era muy oscura y triste.
Todavía siento opresión en el pecho cuando recuerdo esa etapa de mi vida.
Sin saber como me vi transformada de: alegre dependienta, a: perenne criada sin derecho a sueldo ni seguridad social, es más en alguna ocasión me hicieron creer que era más costosa mi manutención, enseñanza y estancia que lo que dejaban de pagarme por mis servicios.
Cambio de tema y paso a responder el punto 2:
Sí, Álvaro, éramos nosotras las que limpiábamos los baños de las “señoritas”, al igual que sus habitaciones.
Perdona que no te cuente más. Por hoy ya es suficiente dogal en mi garganta.
Abrazos    Amapola |
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| Ulises |
4 temas iniciados 106 mensajes publicados veterano |
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Publicado
el 03 Noviembre de 2002 a las 21:58:13 
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Aunque no es exactamente el motivo de este tema, me gustaría saber las obligaciones de un supernumerario, ¿tiene que aportar dinero?, ¿tiene un director espiritual?, ¿informa de su actividad laboral? etc.
Gracias. |
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| volo |
0 temas iniciados 38 mensajes publicados habitual |
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Publicado
el 04 Noviembre de 2002 a las 17:48:43 
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Querida Amapola, impresionanate descripción de un dia cualquiera, pero quiza´s por la distancia en el tiempo te olvidaste de algunas cosas mas: media hora de oración mental por la mañana y por la tarde, el examen particular y el general y la Visita. ¿No te cogió la etapa en que se tenian que rezar las tres partes del Rosario (quince misterios) cada dia?.
En mi opinión cada vez va a ser mas dificil que en España piten N. Auxiliares, por la evolución de la sociedad. Seran sustituidas por pitajes de Latinoamérica, Africa y Filipinas. En mis ultimas convivencias ya se veia de vez en cuando en el servicio alguna chica africana. Recuerdo que el Fundador en las tertulias hablaba siempre muy bien de las N.Auxiliares, decia que eran sus hijas pequeñas y que su trabajo era el que habia realizado siempre la Virgen en Nazaret. Una vez comentó que era tan importante que llegaria un dia en que univesitarias y gente de buena posición pitarian de N. Auxiliares, lo dijo como un anuncia de futuro, no recuerdo el año. Mi pregunta es, si en tu estancia en el OD escuchaste algo de esto. Si entre las N. Auxiliares que conociste habia alguna de las características que yo comento. Tambien, y perdona mi curiosidad, querria saber que os contaban en las tertulias de las primeras Auxiliares, si conociste a alguna y en que año fueron los primeros pitajes. Gracias anticipadas y abrazos |
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| crisol |
2 temas iniciados 9 mensajes publicados reciente |
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Publicado
el 04 Noviembre de 2002 a las 18:05:15 
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Los supernumerarios si tienen también sus normas, están obligados a dar una parte de su sueldo, en mi caso, hace veinte años era poco por que yo también ganaba poco y vivia en mi casa con mi madre y hermanos y también tenía que aportar, creo que hay un tanto por ciento, puede que sea el 10, pero también dependen de las circunstancias de cada uno, que se exponen a tu directora. Tienes por su puesto una directora a quien le haces la charla semanal, un director espiritual que es el sacerdote del centro, tienes que hacer el plan de vida completo como cualquier otro miembro, aunque sin disciplinas y cilicio, por lo menos a mi nunca se me planteó, el retiro y la convivencia anual, clases de teologia, y por su puesto el apostolado como cualquier otro. Es también duro, sobre todo porque vives más en el mundo que un numerario/a y te encuentras con situaciones a las que tienes que renunciar, y a más de uno le pueden parecer raras, o que son cosas de extraterrestres.
pero Ulises, si tu no has sido nada en el OD, participarás de su formación o de alguna actividad, de lo contrario me parece raro tu interés. Lo digo porque habrá poquita gente que le suela interesar el OD si no lo conoce al menos desde fuera. Otal vez eres un chico de San rafael? Saludos a todos, |
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12 temas iniciados 121 mensajes publicados veterano |
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Publicado
el 04 Noviembre de 2002 a las 21:33:37 
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Querido Volo, no, a mí no me toco la época de las tres partes del rosario, aunque creo que en algunas ocasiones sí rezábamos los quince misterios. En cuanto a la oración mental, me parece que solamente hacía media hora, date cuenta de que era mucho el tiempo que debía dedicar al trabajo, por otro lado, al estar en periodo de formación también debía dedicar horas a las clases de cocina, limpieza, etc.
No sé a que te refieres con lo del examen particular, el general y la visita, ya me lo explicarás.
Estoy de acuerdo contigo con respecto a las Ns. Auxiliares del futuro, sin duda que serán de otros países pues a las españolas ya no nos las dan con queso. Y a tu pregunta sobre ésto también debo decir no, no coincidí con otras razas, todas éramos españolas, de diversas comunidades autónomas, pero de aquí.
Sí que coincidí con una de las primeras Ns. Auxiliares, supongo, por su edad, que debía serlo, pero era muy callada, se dedicaba a hacer cilicios, mientras yo planchaba ropa o cosía, junto a otras auxiliares, ella estaba dale que te pego al alicate, era muy mañosa con la herramienta en cuestión, se tenía bien aprendida la tarea.
Lo que me preguntas sobre las tertulias, pues sí recuerdo que nos contaron algunas anécdotas sobre las primeras chicas, pero las he olvidado, no puedo contarte ni un ápice de aquellas historias, lo siento.
Un abrazo    Amapola |
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| iggy |
8 temas iniciados 91 mensajes publicados veterano |
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Publicado
el 05 Noviembre de 2002 a las 03:34:37 
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Hola Amapola, leí tu escalofriante relato hace pocos días y no he podido responderte hasta ahora. Leyéndolo me has hecho revivir algunas sensaciones que ya tenía guardadas en los oscuros rincones de mi memoria. Y no es que yo fuera numerara auxiliar, que va... pero bueno, sabes que algunas de esas cosas que dices también las hacen los numerarios. Ahora bien, yo jamás llegué a dormir sobre una mesa. Si acaso sobre el suelo -pero solo cuando el suelo era de madera-.
Qué cínicas pueden sonar esas palabras que recientemente me ha vuelto a recordar Marc "El O.D.: el mejor sitio para vivir y el mejor sitio para morir". Al leer la cita de Marc, inmediatamente mi memoria me ha traído las imágenes de una una tertulia del fundador en un gran teatro, creo que en Argentina, no sé bien. Pero el fundador terminaba la frase con un enfático "¡Qué bien se está en el Opus Dei!" y a continuación una vibrante ovación de aplausos de toda la audiencia remataba sus palabras.
No quiero decir que el fundador las dijera con cinismo, no, por Dios. Además, ahora que es santo tendré que medir mejor mis palabras. Digo que suenan cínicas al leer relatos como el tuyo. Relatos de numerarias auxiliares que son realmente -junto con los curas- los que dan el tajo (el callo, o como se diga) en el Opus Dei. Y esto de que las numerarias auxiliares y los curas son los que tienen una vida más dura en el O.D. recuerdo que me lo dijo un filósofo numerario con el que conviví en un colegio mayor, el cual -por cierto- lo he visto por aquí y es fácilmente reconocible al leer la lista de los miembros de este foro.
Amapola, me ha parecido particularmente patética (diría "kafkiana" si hubiera leído suficientes obras de Kafka, así que por ahora no lo diré por si acaso, pero bueno, se me entiende) la imagen de esa pobre numeraria auxiliar con su alicate y sus cilicios. Pobre mujer... ¿Es eso santificarse en medio del mundo? ¿De qué mundo, el de Dragones y Mazmorras o el de esa otra mujer que estaba loca - algo que me contó un amigo- y entró a una iglesia dando saltos de banco en banco hasta que llegó al altar y dijo por el micrófono: "hola buenos días, soy la reina de Africa". Pobre mujer, esta reina de Africa también se sentiría muy feliz, nadie le podría robar el privilegio de sentirse la reina de Africa pero... también es cierto de que nadie podría hacerle ver que simplemente estaba loca.
En fin, que siempre acabo divagando, se nota que me gusta escribir ;-) A ver si algún día aprendo a hacerlo medianamente bien!
Bueno, trataba de decir que eso de la santificación en medio del mundo suena patético cuando uno lee relatos como el tuyo, en el que se describe una gran casa amurallada junto a las montañas de la cual sales acompañada o vigilada en la que patrullas los pasillos con tu máquina enceradora provista de tu cilicio y vas contando las jaculatorias. (no sé como no te estampabas con maquina y todo contra una pared). Casi me recuerda a los ángeles de Charlie. Que pena que no te fueran a rescatar y pegaran un buen puñetazo al malo.
Ah, antes de que se me olvide. Lo primero decirte que el trabajo de las numerarias auxiliares es lo mejor que vi en el O.D. y seguramente que muchos estarán de acuerdo conmigo. Eso que hacéis, ese trabajo tan bien hecho y tan callado es algo excepcional. Lástima que por lo que cuentas las numerarias auxiliares lleven esa vida que más parece de almas contemplativas fuera del mundo, en un mundo clausurado. Si yo siendo numerario ya me consideraba a mí mismo, fuera del mundo... imagina lo que yo pensaba de las numerarias y más aún de las auxiliares ( y ahora al escuchar tu experiencia lo pienso con más razón).
Imagino que para ti, como para mí, el encontrarte en tu habitación molida por el cansancio y pensar siquiera un segundo en tumbarte en la cama unos minutos para relajarte y descansar la espalda, sería cuanto menos impensable, fuera de cuestión. Pero sin embargo yo cuando tenía la suerte de unos días de "permiso" para visitar a mis padres -mi verdadera casa-, no me podía privar de un placer tan sano como elemental.¿Por qué digo esto? Para tratar de explicar a los que no lo hayan vivido, cómo dentro del O.D. hemos tenido que renunciar a cosas tan sencillas como esa, y no porque Dios nos estuviera viendo, sino por miedo a que otra persona nos viera. Pero esto daría para un capítulo aparte...
Antes de terminar me gustaría satisfacer mi curiosidad acerca de algo de poca importancia frente a todo lo que has contado. Las numerarias auxiliares servíais vino y café a las numerarias (lo supongo puesto que también lo hacéis con los numerarios). Simplemente me gustaría que me dijeras que vosotras también teníais derecho a tomar vino y café en las comidas aunque no os lo sirviera nadie (eso poca importancia tiene si al menos puedes disfrutar de ello, ¿no?). Gracias. Ah, y siento que mi mensaje haya sido tan caótico, tenía demasiadas cosas que comentar  |
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12 temas iniciados 121 mensajes publicados veterano |
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Publicado
el 05 Noviembre de 2002 a las 09:28:36 
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37
2 temas
iniciados
62 mensajes
publicados
veterano
Publicado el 04 Noviembre de 2002 a las 11:17:24
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Hola Crisol, ¿alguno de mis relatos te ha hecho pensar que yo he salido recientemente?, pues no, ya hace muchos años que, gracias a ..., quizá una depresión, estoy fuera.
Pero, no te engañes, no pienses al creerme ahora mayor, (no lo soy tanto) que: “bueno, eran otros tiempos”.
Estuve allí desde los 15 a los 19 años y era tan sensitiva, tan joven y tan persona de carne y hueso como lo puede ser cualquier chica de hoy en día. Y, aquella experiencia me dolió y aún me duele.
Me quitaron la adolescencia, me robaron la locura de la juventud, me torturaron con la peor tortura que puede existir: la de obligarte a torturarte a tí misma, y me encerraron en una “cárcel” de la que aunque hubiese tenido las puertas abiertas jamás hubiese escapado sin su consentimiento.
Ya ves que no podría, como me pides, escribir un libro con experiencias recientes. Realmente, no sé si sabría escribir un libro, pero gracias por proponérmelo.
Un abrazo
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Amapola
   Amapola |
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| cazuelo |
4 temas iniciados 64 mensajes publicados veterano |
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Publicado
el 05 Noviembre de 2002 a las 12:07:50 
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| Amigos: yo sólo os pediría un poco de mesura. Básicamente estoy de acuerdo en las conclusiones que se pueden extraer de la historia de la Numeraria Auxiliar que ha escrito los mensajes anteriores. La Obra -mejor, sus procedimientos- alienan y te separan del mundo real que, en muchas ocasiones, se desconoce hasta que se abandona el Opus Dei. Ahora bien: no pretendamos convertir nuestra estancia en los centros de la Obra en pasajes de terror. Creo que os habéis pasado con la mujer que dedicaba su tiempo a confeccionar cilicios. Al margen de que el "producto" que elaboraba no es muy común (y no tiene mucha salida en el mercado, dicho sea de paso), ese trabajo no difiere demasiado del empleado de la Seat que se pasa poniendo 8 horas tornillos en una cadena de montaje. Otra cosa es que en la Obra no se cumpla con los derechos laborales (pagos a la Seguridad Social, derecho al desempleo...), que eso sí que es criticable. Por otro lado, a la Numeraria Auxiliar (es que no recuerdo ahora su nick) le preguntaría, por una parte, si no sacó alguna cosa buena de su estancia en la Obra (algo habría, digo yo); por otra, decirle que me extraña MUCHÍSIMO que si de verdad ha sido Numeraria Auxialiar no sepa lo que es la media hora de oración mental por la mañana y por la tarde ni la visita al Santísimo. Un abrazo, amigos. |
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12 temas iniciados 121 mensajes publicados veterano |
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Publicado
el 05 Noviembre de 2002 a las 12:27:35 
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Querido Iggy, antes de nada quiero aclararte una cosa: he contado que en la casa donde pité (nueva ella y luminosa) sí había máquinas enceradoras, (aunque, a pesar de su nombre, solo las empleábamos para sacar brillo, encerar lo hacíamos de rodillas, pues de lo contrario no se llegaba bien a las esquinas) no obstante, en mi primer relato, en: “Como es el día a día de un numerario”, no me refería a esa etapa sino a los dos años posteriores en el centro de estudios, y allí no había máquinas para pulimentar la cera, allí sacábamos el brillo con unas bayetas en los pies, y claro, cuando coincidía esta faena con las horas del cilicio..., imagínate.
Cuento ésto porque he leído en tu escrito “...los pasillos con tu máquina enceradora provista de tu cilicio...”, y he comprendido que al relatar dos etapas de mi vida en aquell... (dejémoslo en institución), he dado pie a que confundieras un relato con otro.
Paso ahora a responder a lo que me preguntas sobre el vino y el café:
Verás Iggy, ya en el internado donde pité tuve que servir mesas, con uniforme negro, delantal blanco y cofia, pero lo hacía a los del otro lado, a los numerarios, (ya ves, las auxiliares éramos las únicas que podíamos tener contacto visual con los numerarios), no quiero decir con ésto que a ellas no se les sirviera la mesa, esa tarea la realizaba otra de mis compañeras. Ignoro por tanto lo que me preguntas, sin embargo sí puedo contarte que a ellos (a vosotros), nunca les serví las copas o las tazas, ya que se les dejaban las botellas o la cafetera sobre la mesa. La comida sí la íbamos pasando, de comensal en comensal, en una bandeja provista de cubiertos, para que ellos mismos (vosotros) se sirvieran.
En cuanto a lo que preguntas sobre el vino de las auxiliares: ¿...?, estoy en blanco, solo sé que en algunas ocasiones se nos daba en la tertulia (con gran algarabía de la directora, por lo excepcional, o porque solo los del Opus teníamos ese privilegio, o quizá solo las numerarias y auxiliares) vino de consagrar.
Siento no haber satisfecho del todo tu curiosidad.
Podrías tú satisfacer la mía contestando a esta pregunta: ¿Para qué sirve un cilicio?, no para que es, que, evidentemente, ya lo sé, sino para qué sirve. Es que me extraña que Dios sea tan retorcido.
Abrazos    Amapola |
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